Desarrollo y aplicación de nuevos métodos avanzados en geoquímica de fluidos y alteración hidrotermal para la exploración de sistemas geotérmicos
La energía geotérmica ha resurgido nuevamente como una fuente de energía renovable inmensa, promisoria y limpia para la generación de electricidad y otros usos directos, ante el grave problema mundial del agotamiento de las reservas del petróleo (MIT, 2006; Tester et al., 2007; Goldstein et al., 2011). Dentro de este escenario energético y emergente, México ha alcanzado un importante desarrollo tecnológico a través de la exploración y explotación de sus sistemas hidrotermales con una capacidad actual instalada de electricidad de 958 MWe y una perspectiva de crecimiento pronosticada al 2015 de 1,115 MWe (Bertani, 2012). La capacidad instalada y los pronósticos de crecimiento han sido respaldados a partir de la explotación de sus principales campos geotérmicos: Cerro Prieto en Baja California (720 MWe); Los Azufres en Michoacán (188 MWe); Los Humeros en Puebla; (40 MWe) y Las Tres Vírgenes en Baja California (10 MWe), así como en los programas de crecimiento proyectados en éstos, incluyendo el campo geotérmico de Cerritos Colorado (antes denominado La Primavera) en el Estado de Jalisco y otras zonas promisorias, tales como: San Marcos, en Jalisco, el Volcán Ceboruco, en Nayarit, Laguna Salada en Baja California, Acoculco y Las Derrumbadas en Puebla, Los Negritos, en Michoacán, San Antonio El Bravo y Maguarichic en Chihuahua, Aguacaliente, El Centavito y Santispac en Baja California Sur, Santiago Papasquiaro en Durango, Pathé, en Hidalgo (Hiriart et al., 2011).
Desarrollar y aplicar nuevos métodos geoquímicos de fluidos y de alteración hidrotermal (susceptibilidad magnética de rocas y otras propiedades roca-magnéticas) para la prospección de sistemas geotérmicos promisorios (hidrotermales y de roca seca caliente) con el objeto de contribuir a la creación del Mapa Nacional de Recursos Geotérmicos de México.